Me quedo aquí en la orilla viéndote, como bailas en el océano de forma violenta, burlándote de mi miedo a buscarte, de la falta de seguridad de nadar en aguas que no conozco. Un día no muy lejano te cansarás de huirme y volverás convertida en espuma, blanca y sin forma como te recuerdo, encontrando de nuevo a mis pies que tanto extrañan sentir como el calor desaparece y las piedras se vuelven suaves bajo tu dulce danza. El día que vuelvas recordarás todo lo que promete traer la espuma en botellas de vidrio cliché, adentro mis cartas de sueños, ya hechos realidad.
Quien
Quien se despierta en la mañana, aún a veces en frías madrugadas,
para pensarte, para llenar la vida de tu rostro, que va conmigo sin invitación.
Quien deja de lado sus raíces, para sembrarse bajo tu sombra.
Quien sino soy yo, supo cerrar las heridas, ausentarse de si misma,
para que me sintieras plena en tu ser.
Quien supo derribar las paredes de tu orgullo,
y los fantasmas de tu mente.
Piensa quien, sino soy yo, ha de amarte como sólo yo puedo.
Ha de besarte los ojos húmedos y tu cariño a veces arrugado,
de esas ocasiones en donde lo aprietas fuerte en tus manos y no sabes como dármelo.
Quién supo ver en tu complejidad un mar de emociones cálidas,
una sonrisa hogareña, unas manos tibias, fe en nosotros.
Piensa amor, quien sino soy yo va de tu mano por el mundo
con los ojos cerrados.
Teniamos el cielo lleno de estrellas…
Nunca supe el momento preciso en que decidi lanzarme a tu vacio.
Quizas fue aquel momento en que senti el despliegue de sinceridad de una vida tragica, o el segundo en el que me senti tan bien a tu lado, siendo aun dos extraños.
Lo que si se ahora, fue que no te correspondi en el primer pensamiento, aquellas palabras que recuerdo tan vividamente -“Te conozco de algun lado”?. Yo no las supe responder,
Realmente no supe encontrarte con el mismo romanticismo, ni con los ojos vendados, fue solamente con el pasar de un tiempo pequeño, que me resultaste interesante. Y mira amor, en lo que se ha convertido aquel encuentro casual. Ahora soy yo, la que no duda en salir a tu encuentro.
Pienso en este instante que nunca podria cansarme de ser tu compañia, porque aun si eso pasara, se que con tus manos terrenales me retendrias a tu lado, hasta que vuelva a caer en el mismo sueño de entrega.
Te acordas de aquella noche de mayo? El cielo estaba lleno de estrellas, y aun siguen brillando en medio de la oscuridad de estos dias.
Yo quiero un hogar con plantas en la terraza, espacio para amigos en noches estrelladas, un perro lamiendo mi mano cuando llego a la casa. Yo quiero un hogar con nuestro amor en el y dos tazas de cafe en la mañana, esperando a despedirnos para otro dia mas en la rutina de esta vida, en la que esperamos las noches para recomenzar de nuevo un final dulce.

